3   UN TEATRO VIVO, DE LORCA A HOY
3.1 Los festivales de teatro clásico

La normalización del teatro del Siglo de Oro ha tenido en los festivales un cómplice fundamental. Con los Festivales de España (certámenes veraniegos de teatro, danza y música al aire libre durante la España de Franco) en algún punto de su genética, su multiplicación en los últimos cuarenta años ha permitido llevar el teatro en vivo y en directo, su única forma de comunicarse, a lugares variados de la geografía española (y muy lejos de ella como en el caso del Chamizal texano). La concentración y diversidad de espectáculos que un festival de clásico conlleva son también un excelente estímulo de aficiones en los espectadores.

ALMAGRO EN EL PRINCIPIO

Comenzó todo en 1978, año en que echó a andar el de Almagro. Su primer objetivo fue reunir a las gentes del espectáculo y del estudio para hablar de los clásicos. Pocas fueron las representaciones que se pudieron ver en las primeras ediciones. Precisamente, las diferencias con las cifras actuales ―sin entrar a valorar la calidad― son un índice espléndido para medir lo que ha crecido el teatro clásico: de vérselas y deseárselas para programar unos pocos días en el Corral a hacerlo en 2018 ―el primer año bajo la dirección de Ignacio García, y con una decantación decidida hacia los clásicos españoles― durante casi cuatro semanas, con alrededor de medio centenar de espectáculos y una veintena de otras actividades en otros tantos espacios. Y sigue siendo un lugar de encuentro. Esta facilidad de contactos entre gentes de distinta implicación con el teatro dio como fruto la creación en 1986 de la CNTC, que tendrá desde entonces en Almagro su segunda sede. Una historia bien contada de los 40 primeros años del festival puede verse en el vídeo “Almagro puro teatro”.

LA PROLIFERACIÓN DE FESTIVALES DE CLÁSICO

Almagro ha sido propulsor y guía de los demás festivales de clásico. También su número y continuidad dicen mucho sobre la relevancia de este teatro y son un excelente acicate para que los profesionales lo programen y los espectadores crezcan en afición. La matriz almagreña se aprecia en organización y contenidos; pero también en detalles, no menores, como la propensión a implantarse en localidades que no son capitales de provincia ni grandes urbes. Crear tejido cultural en zonas donde este es menos tupido debe considerarse un valor añadido: Almería (1983), Alcántara (1985), Castillo de Niebla (1985), Cáceres (1990), Getafe (1996), El Escorial (1998), Peñíscola (1998), Olite (2000), Lugo (2000), Alcalá (2001), Chinchilla de Montearagón (2002), Olmedo (2006), Ocaña (2013), Fuente Obejuna (2016).

Un teatro tan antiguo ―y nuevo: no sería clásico de otra forma― se ha aliado con las tecnologías digitales para publicitarse, vender entradas, fidelizar y, en los casos ideales, para crear archivos históricos de sus contenidos al alcance de quienes quieran visitarlos. Las web de los festivales se presentan ante el aficionado o el investigador como fuentes relevantes de información sobre la puesta en escena actual de nuestros clásicos, por amplitud (raro es que exista un espectáculo de esta categoría que no circule por ellos) y la riqueza de materiales que ofrecen los más completos (fichas detalladas, imágenes y hasta cortes de vídeo)

CLÁSICOS EN EL FAR WEST

Características especiales, y admirables, tiene el Siglo de Oro Spanish Drama Festival en Chamizal, un testimonio excepcional de la proyección de este teatro más allá de su tiempo y sus fronteras. Rebautizado hoy como Nuevo Siglo Drama Festival, fue fundado en 1980, solo dos años después del de Almagro. Se precia no solo de su longevidad sino de ser el único que ha programado exclusivamente clásicos españoles del Siglo de Oro. Y lo ha hecho bien lejos de su espacio originario: en el Chamizal National Memorial, un teatro a la orilla del río Grande entre las ciudades de El Paso y Ciudad Juárez. Otro de sus méritos indiscutibles es el haber promovido la celebración de encuentros científicos anuales a su calor e incluso la creación de agrupaciones como la Association for Hispanic Classical Theater (AHCT) y, sobre todo, la Asociación Internacional de Teatro Español y Novohispano de los Siglos de Oro (AITENSO), la única específicamente dedicada a asociar a los especialistas en teatro aurisecular del mundo entero.

LAS JORNADAS DE ESTUDIO SOBRE TEATRO CLÁSICO

La idea de juntar a prácticos y teóricos del teatro clásico en jornadas de reflexión y debate fundó Almagro, y está o ha estado presente, con mayor o menor continuidad, en Almería, Olmedo, Alcalá, Cáceres, Olite y Ocaña. No es detalle menor, sino que debe sumarse con los factores que explican el auge que el teatro ha cobrado en las cuatro últimas décadas.

ESPECTÁCULOS POPULARES

La acogida entusiasta al teatro clásico ha llevado también a algunas localidades, que se han sentido implicadas por algunas de las obras más destacadas del repertorio, a promover espectáculos colectivos con la participación masiva de los vecinos. Son los casos de Zalamea, Fuente Obejuna, Olmedo u Ocaña.