3.2 Las compañías de teatro clásico
LA COMPAÑÍA NACIONAL DE TEATRO CLÁSICO

La creación de la CNTC en 1986 supone uno de los grandes hitos en la historia contemporánea del teatro del Siglo de Oro. Como proclama en su web, “es la institución de referencia en la recuperación, preservación, producción y difusión del patrimonio teatral anterior al siglo XX, con especial atención al Siglo de Oro y a la prosodia del verso clásico”. La actividad desarrollada por sus cinco directores se ha encaminado a ese fin con resultados indudablemente positivos: ha programado espectáculos de elevado nivel artístico sobre textos canónicos y sobre otros menos conocidos; ha especializado actores, para lo que ha sido de gran apoyo la creación de la Joven CNTC; ha encargado la dirección de espectáculos a profesionales consagrados o en ciernes; ha coproducido otros con diferentes compañías especializadas; ha emprendido actividades didácticas fuera de nuestras fronteras, con “La voz de nuestros clásicos”, o dentro, destinadas a los sectores que más interesa atraer, como son los jóvenes, con “Préstame tus palabras”; ha llevado una amplia política editorial, para respaldo y memoria de sus propuestas escénicas (Textos, Cuadernos Pedagógicos, Fichas didácticas) o de la investigación y difusión de los clásicos (Cuadernos de Teatro Clásico). Su web ofrece información escrita y audiovisual de los montajes en cartel y de sus diferentes actividades. Los apartados “Histórico de montajes” y “Cuadernos Pedagógicos” permiten consultar en línea un material valioso.


COMPAÑÍAS PRIVADAS ESPECIALIZADAS EN LOS CLÁSICOS

La CNTC ha sido referente de la especialización en teatro clásico de compañías privadas que desde los años ochenta del siglo XX son responsables de fortalecer la presencia de los clásicos no solo en los festivales o en las programaciones ordinarias de los espacios donde también llega la CNTC, sino en otros en los que esta no puede actuar por las características de sus montajes. También es importante la labor desarrollada en campañas didácticas. Algunas ya estaban constituidas cuando la CNTC inició su singladura, como la Compañía Española de Teatro Clásico (1980) y Zampanó Teatro (1981), ambas ya desaparecidas, o Teatro Corsario (1981), aún activa 38 años después. Algunas suponen casos especiales, como Nao d’amores (2001), dedicada al teatro prebarroco (medieval y renacentista); o Ksec-Act (1986), que desde un país tan lejano geográfica y culturalmente como Japón aborda los clásicos españoles contemporáneos y del Siglo de Oro con propuestas experimentales de calidad.

Las páginas web de estas compañías comerciales (y académicas en algún caso, como las que Teatro Corsario y Nao d’amores tienen abiertas en la Cervantes Virtual) nos mantienen al tanto de su historia, repertorios, proyectos.